Permítete
Des-Aprender
Todos nosotros venimos programados desde nuestro
nacimiento, o quizás desde antes, no tengo la certeza de eso. Tenemos un 50% de
programación heredada de papá y un 50% de programación heredada de mamá. Con el
pasar del tiempo o de situaciones que hagan despertar nuestra consciencia,
vamos identificando patrones. Algunos los tomamos como nuestros y otros
definitivamente no los queremos repetir.
Siguiendo la idea, todos tenemos creencias y/o
convicciones que nos limitan, otras que nos potencian o ambas. Una de las
claves del trabajo interno (desde mi mirada) es identificar cual es cual y en
cuales circunstancias nos potencian o limitan. Es importante resaltar que cada
cierto tiempo debemos chequear nuestras creencias y patrones, para actualizarlos
o desecharlos, es decir, desaprender para luego aprender. Un ejemplo muy
sencillo para explicar esto, es el de los programas en las computadoras. Si
tenemos un programa instalado, cada cierto tiempo debemos actualizarlo, y si
queremos sustituirlo por una nueva versión debemos desinstalar el más viejo
para instalar el más actualizado, de la misma forma funciona nuestra mente.
Siempre debemos tener en cuenta que lo único constante en la vida es el cambio
y por ende, debemos estar abiertos a ello.
Ahora bien, con respecto al tema de permitir, se nos hace
tan fácil permitir al otro, permitimos que se equivoquen, que lleguen tarde a
una reunión, que salgan mal en un trabajo, pero que difícil y complejo es
permitirnos a nosotros mismos, permitirnos equivocarnos, llegar tarde,
permitirnos no querer ir a esa reunión o a ese café con amigas, y aun mas,
permitirnos desaprender. Muchas veces pensamos que si soltamos una creencia o
patrón que no queremos repetir, le estamos quedando mal a esa persona que
consciente o inconscientemente nos lo enseñó. La creencia de “Todos los hombres
son iguales”, ¿cómo voy a permitirme pensar diferente si todo el mundo lo
repite siempre?. Si todas mis tías me lo dicen. Si mi abuelita me lo decía. Si
yo veo como todas mis amigas se la pasan despechadas por sus novios.
Y qué tal si yo me permito desaprender esa creencia, que
en este momento me está limitando, y decido
pensar que no es así. Si desaprendo ese patrón de todas las mujeres que están a
mí alrededor. Y aprendo un nuevo patrón que me beneficie, veré como todo a mi tiempo va cambiando.
Y tu, ¿cuáles son las cosas que no te has permitido
desaprender y por qué?

No hay comentarios:
Publicar un comentario